domingo, 9 de mayo de 2010

Antiguo acceso a Llaranes


Casona de Gonzalo Heres
Foto: Archivo de José Carlos Valdés
Antes de la construcción de la autopista “Y” se salía del barrio obrero de Llaranes por la calle Gijón, en “Capataces”.
Este acceso en sus primeros tiempos eran puestos de cartón, tablas y cuatro puntas.
Este espacio era un conjunto de tiendas, bares y kioscos antes de la contrucción de las viviendas de ENSIDESA.
En primer lugar estaba el bar de “La Cordobesa”, en segundo el bar “El Bodegón” y en tercer lugar el bar “La Orensana” .
Aparte estaba el kiosco popularmente conocido como el de la “granada”, ya que el remate de su tejado era una granada de cerámica, al quitar la salida por esa calle, no vendía nada, pues con cimientos y todo lo sacaron y lo pusieron a lado del restaurante “La Casina”, en el cruce, hoy día no se conserva la famosa granada. Otro kiosco que se encontraba en la calle Gijón era el de “La Cordobesa”, que al cambiar la calle de salida le pasaría lo mismo que al otro, y fue trasladado a la actual salida de Llaranes. Posteriormente se construiría la tienda de Mª Jesús, en ella se vendían ultramarinos y en la planta alta era vivienda.
Al otro lado de la calle se enconraba la primera escuela de ENSIDESA, se emplazaba en una vieja casona solariega, (propiedad del indiano Gonzalo Heres “El Diamante”,según datos de José Ángel del Río Gondell) que antiguamente debio de ser algún palacio, esto se sabe, gracias a una foto en la que sale y se le ve con un escudo de armas (no se sabe el linaje). En la planta baja estaban tres aulas, un hall y la vivienda de un guarda de la empresa, según recuerdos de José Carlos Valdés, subian por una escalera muy ancha y solo había un aula donde estaban los pupitres con tinteros a los lados con un pasillo central y al fondo la mesa del profesor D. Julio, como patio usaban una prado que rodeaba la casona. A la escuela se accedía por un pasadizo bajo un hórreo, en el que hubo un bar y posteriormente un taller de bicicletas, al lado se encontraba también un bar llamado “La Cordobesa”.
A mediados de los sesenta la empresa tira todo y conincidiendo con la visita del general Franco hacen un muro de ladrillo para tapar los escombros.
En la explosión del `71 una chapa cayó un poco más delante de donde hoy está el restaurante “La Casina” (antiguamente era una sastrería), en una panadería, mató a una mujer que se dirijía a comprar el pan, del impulso de la chapa, rebotó y no mató de milagro al cortador del sastre que se llama Severino.
Desde este escrito quiero dar las gracias a José Carlos Valdés por ayudarme en mi primer artículo y a José Ángel del Río por publicarlo en esta maravillosa revista.

Quiosco de "La Cordobesa" y "La Granada" en sus actuales emplazamientos
Fotos: Rubén Domínguez Rodríguez
LA OPINIÓN DE LLARANES

2 comentarios:

  1. Támbien hubo una especie de carro que vendía churros, cerquita de la cordobesa, y creo que erán andaluces támbien.
    Besín Rubén.

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  2. Muchas gracias Sonia, por el apunte. Ya tomo nota del dato y lo archivo, muchas gracias
    Un saludo

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