viernes, 6 de mayo de 2011

Nuevos cauces de transmisión cultural: Internet y las redes sociales

Como respuesta a la amable invitación que se me hizo desde los organismos parroquiales para escribir en esta interesante revista, he decido hacerlo sobre una nueva forma de transmisión de la cultura: internet y las redes sociales.
Antes de nada quiero aclarar el significado del término “cultura”. Cultura significa, según el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española), en su tercera acepción, lo siguiente: “Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.”
En fin, la palabra cultura se puede referir a cualquier cosa. Desde las tareas cotidianas que realizamos o practicamos, como la comida o la religión, hasta joyas del Arte características de cada zona del mundo.
Por poner un ejemplo, en Avilés, tenemos un barrio con una gran cultura: Miranda. En Miranda nació gente como José Menéndez (el rey de la Patagonia), impartió clases la madre del conocido escritor Alejandro Casona, nació uno de los mejores pintores españoles de todos los tiempos: Juan Carreño de Miranda, hay una tradición alfarera y calderera muy importante, etc. También Llaranes tiene una gran importancia y cultura, con ese martinete sobre el río Arlós, la capilla de San Lorenzo, que es uno de los edificios más antiguos de Avilés, la iglesia de Santa Bárbara, con sus maravillosos frescos y el poblado en su conjunto, una joya del patrimonio del paternalismo industrial.
Todo ello, nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro es cultura. De unos años hasta ahora ha venido aumentando considerablemente el número de personas que tienen un nivel cultural elevado. Esto, en gran medida, se debe a internet, ya que antes, poca gente podía comprar una enciclopedia, o podía asistir a la escuela.
En 1969 hay algún intento de crear internet, consiguiendo una conexión entre ordenadores de varios estados norteamericanos, pero no sería hasta la década de los noventa cuando finalmente se crea la World Wide Web (www), con infinidad de páginas de todo tipo.
La creación de la red trae consigo la creación de páginas web dedicadas a la difusión cultural, como pueden ser de museos, galerías, bibliotecas, enciclopedias, etc… Pero de todas formas todavía mucha gente prefiere los libros a las enciclopedias digitales.
En el año 2004 se crea Facebook, la red social más utilizada en el mundo y que conecta entre sí a millones de personas. En él han encontrado su sitio numerosas páginas culturales, lo que ayuda aún más a difundir los distintos aspectos de la cultura.
Sin embargo, la red más utilizada por los jóvenes es Tuenti, similar a Facebook pero con otra estructuración. He de decir que Tuenti presta muy buenos servicios, como Facebook y como todas las redes sociales, pero hay que saber utilizarlo. La mayoría de los jóvenes españoles sólo las usan para colgar fotos suyas y esperar impacientes, con ojos como platos pegados a la pantalla del ordenador, a que alguien le comente.
Esto debería de cambiar porque, como ya dije, las redes sociales son una muy buena herramienta donde aprender, conocer museos, bibliotecas y formas de vida de otros pueblos, que creo, pueden ser de mucha utilidad para nuestro enriquecimiento cultural.
Llaranes ya se encuentra en internet. La página web de la que yo soy el responsable, es “Pueblo de Llaranes”, y además de dicha web tenemos una bitácora (o blog) de noticias y un espacio en Facebook y otro en Tuenti, además de un canal en YouTube que funcionará como si fuese un canal de televisión solo de Llaranes, con videos y reportajes. Y os preguntaréis… ¿y esto para qué sirve? Pues bien, sirve para dar a conocer a otras personas el valor que tiene Llaranes arquitectónicamente, nuestras fiestas, nuestros actos culturales, religiosos, deportivos y demás, para atraer a la gente. Además de publicar las noticias que todas las asociaciones del barrio y todas las colaboraciones que nos envían personas expertas en diversos campos y otras no tan expertas que quieran expresar su parecer respecto al barrio.
También hacemos una revista trimestral sobre el barrio, de dieciséis páginas, pero que es digital. Se llama “Larius” y todo el mundo que lo desee puede escribir en ella, siempre y cuando tenga que ver con Llaranes. A lo largo de los dos años que llevamos en la red hemos tenido una gran cantidad de colaboradores, sin cuya ayuda ya hubiésemos tenido que clausurar la web.
Esto también es difusión cultural, y una clara demostración del papel que desempeñan las redes sociales e internet actualmente con el ejemplo de lo más cercano a nosotros: nuestro barrio. De esta manera pueden conocer Llaranes personas de todo el mundo: de China, de Estados Unidos, incluso ya hemos recibido, “Pueblo de Llaranes” y el “Club Popular de Cultura” a unos turistas bilbaínos que querían conocer nuestro barrio, y que lo descubrieron a través de nuestra página web. Les encantó.
No me queda nada más que decir que animaros a participar en todos los fantásticos actos programados con esfuerzo y dedicación por todos o casi todos los habitantes del barrio para ayudar a los más necesitados: las personas del Tercer Mundo.

Boletín de la IX Semana Solidaria de Llaranes
Mayo de 2011