viernes, 21 de septiembre de 2012

Joyas de la capilla de Rivero


Desde hace unos años, en Avilés, se vienen restaurando muchos bienes culturales. Edificios que tras su época de auge cayeron en el olvido hasta que alguien se volvió a interesar por ellos. Un muy buen ejemplo de esta labor es la rehabilitación de palacios como el de Camposagrado o el de Ferrera, que tras pasar la época más industrial de la ciudad, con las piedras ya ennegrecidas, volvieron a recuperar todo su esplendor tras un laborioso proceso de restauración.
Pero, ¿y qué hay de los bienes muebles? Pues bien, aquí en Asturias no se le da tanta importancia a este tipo de bienes como se le podría dar en Andalucía o Castilla, a no ser que se trate de obras de gran valor.
Yo creo que todas estas piezas, independientemente del valor artístico que tengan, han de ser restauradas para preservarlas para el futuro. Por poner un ejemplo, una imagen puede estar mal realizada pero hay que pensar que forma parte de la historia del inmueble donde se encuentra y, por lo tanto, es una pieza muy importante para el estudio de dicho edificio y debe de ser conservada en buen estado.
Parece que en Avilés se están restaurando muchos de estos bienes de este tipo, pero no se le da la cobertura mediática que se le da, por ejemplo, a la restauración de un palacio o de una iglesia.
En nuestro concejo se han restaurado las imágenes  de San Roque y Santa Apolonia, de la capilla homónima de Villalegre; las figuras de San Lorenzo y San Antonio de la capilla de San Lorenzo de Llaranes, así como la imagen de María Auxiliadora de la iglesia parroquial de este mismo barrio. También se han llevado a cabo otras obras como la instalación de un hermoso sagrario en San Nicolás de Bari o la rehabilitación de unas andas procesionales de plata meneses de la iglesia de los Padres Franciscanos.
Pero quiero que este artículo sirva para felicitar a todos los propietarios de estas obras, y a los que han hecho posible su restauración, pero en particular para la cofradía del Santísimo Cristo de Rivero y San Pedro Apóstol, que restauró las tres imágenes procesionales que reciben culto en la capilla de esta calle avilesina.
La primera de ellas fue la imagen de san Pedro, cuyas manos y rostro habían sido oscurecidas por los continuos humos de las velas de los fieles. Esta imagen, que se encuentra en el lado del Evangelio de la capilla de Rivero, fue donada por una mujer vecina de esta calle, a su retirada a Oviedo, en señal de cariño hacia el templo, en abril de 1945. Representa a San Pedro arrodillado y vestido con una túnica blanca ceñida a la cintura por un cíngulo del que pende una llave, y encima una capa roja con bordados de color oro. Lleva una aureola en la cabeza y sandalias en los pies. Se desconoce el autor de la obra.
Después se llevó a restaurar la figura del Santo Cristo, a pesar de la leyenda que decía que si alguien intentara quitar al Cristo de su sitio se caería la capilla. Esto no sucedió y el Cristo regresó a su templo sin la capa de pintura dorada que se le había aplicado encima, y que tapaba detalles como el color de la piel o el del paño de pureza, distinguiéndose actualmente el color del paño del de la franja decorativa dorada que lo bordea por la parte inferior.
El crucificado, de una buena factura, ha recobrado el aspecto original que manos no muy expertas le habrían arrebatado no hace mucho tiempo.
El siguiente y último grupo restaurado ha sido el que compone el paso “Jesús atado a la columna”, que desfila todas las Semanas Santas por las calles avilesinas. A pesar de haber sido restaurado en 1999 por Toni Solís, tuvo que volver a ser intervenido para eliminar repolicromías y hacer una limpieza general de la obra. Lo más seguro es que esta obra date del siglo XVII y que fue escondida durante la Guerra para que, una vez terminada la contienda, fuera devuelta a su lado de la Epístola de la capilla de Rivero.
En los años sesenta del pasado siglo XX se añadieron al paso los dos sayones que acompañan a Cristo y que completan así una escena nueva: La Flagelación.
Todas las imágenes han sido restauradas por la empresa “Tríptico restaura”, siendo de agradecer su labor y la de la cofradía especialmente por la recuperación de su patrimonio artístico, que es el de todos los avilesinos.
Ahora emprenden una nueva tarea para poder restaurar el edificio, la capilla del Cristo, que fue reconstruida en el siglo XVII por el Cardenal Alonso Rodríguez de León, de ahí que su escudo figure en el interior del templo, y que será el principal objeto de esta restauración, junto con el de Avilés, encontrándose ambos en un estado bastante malo. Esperemos que pronto podamos ver la capilla de Rivero reluciendo con el esplendor que lo hizo hace alrededor de cuatrocientos años.

La Nueva España 
Viernes, 21 de septiembre de 2012

viernes, 13 de abril de 2012

Arnao y Llaranes: aproximación histórico-social


Como todo poblado paternalista, Arnao y Llaranes nacen con la implantación de una empresa. Así, en Arnao, junto a la playa, se construyen allá por 1833 las instalaciones que darían cabida a la Real Compañía Asturiana de Minas y, en el vecino concejo de Avilés, junto a su Ría, nace el poblado obrero de Llaranes a la vera de la Empresa Nacional Siderúrgica S.A. (ENSIDESA), que se instala allí a mediados de los años cincuenta del pasado siglo XX.
El objetivo de estos poblados es albergar a los trabajadores de la compañía, ya que muchos proceden de otras zonas de España y Europa. Además, ponen a la disposición de todos éstos una gran diversidad de servicios y dotaciones para su disfrute por parte de todos los trabajadores y sus familias.
Comenzando por Arnao, podemos decir que la explotación minera se remonta hasta 1593, poco después de que el fraile carmelita descalzo del Monasterio del Carmen de Valladolid escribiese al rey Felipe II, sobre la existencia de una piedra negra parecida al carbón vegetal. Desde entonces existe una explotación minera en Arnao, pero no fue hasta los años 30 del siglo XIX cuando la RCAM se establece aquí. Se convierte así en la primera mina documentada en España, la única submarina, y la primera que incorpora el ferrocarril en sus instalaciones, en 1836, con la popular “Eleonore”.
El origen de ENSIDESA es más moderno, pero no por ello menos importante. La empresa se constituye oficialmente el 15 de junio de 1950 por decreto del Gobierno, aunque no comienzan las obras hasta un tiempo después. En este decreto el Gobierno encomienda al INI (Instituto Nacional de Industria) la creación de una empresa siderúrgica. Aunque no se pensó desde un principio en Avilés, puesto que se barajaron también las posibilidades de ubicar la factoría en Llanera, punto donde confluían tres ferrocarriles distintos: Ferrocarril Vasco, Ferrocarril de Langreo y RENFE. Pese a esto, el INI se decantó por Avilés debido a la importancia de su puerto, más económico que el ferrocarril.
Centrándonos ya en las viviendas de los poblados, y comenzando por Arnao, podemos decir que se construyen distintos modelos de edificios, según el cargo que ocupase el trabajador en la mina. Empezando por la popularmente conocida como la “casona”, vivienda del director, de tres plantas (la última abuhardillada) y que incluía en su recinto el único edificio religioso del poblado, que describiré más adelante.
Seguimos en el poblado de Arnao, el cual se distribuye de forma lineal en la carretera de Salinas a Piedras Blancas se pueden diferenciar las viviendas de directivos y de técnicos, separadas por el río. Se divide en dos barrios: el de la Castañalona, dotado con unas 280 viviendas (núcleo principal) y el barrio de La Fábrica (la zona más antigua y la más cercana a la fábrica).
En Llaranes el poblado se divide en una zona para Capataces, con jardines, desván y un diseño exterior del edificio de mayor calidad que el de los obreros, para los que se dispone la mayor parte del poblado, predominando los denominados “pabellones” de dos plantas y las “pantallas” de tres plantas. Para ingenieros se disponían también unos edificios conocidos como “estrellas” por su forma en planta, y que constan de seis plantas, desván y sótanos destinados a carbonera.
En lo que al edificio religioso respecta, en Arnao no existe más que una capilla de muy buen gusto adosada a la casa del director, de muy reducidas dimensiones, construida en la segunda mitad del siglo XIX en ladrillo macizo revocado y con orientación canónica con el altar hacia el este. En su lado sur es de destacar una triple arquería y una puerta con pequeños capiteles. El tejado, como el de la casona es zinc y dispone de una pequeña espadaña sin campana. El interior actualmente se encuentra hueco pero en otro tiempo ocupó el altar un retablo neoclasicista con la imagen de la Virgen en su hornacina principal.
En Llaranes la iglesia ha sido denominada como la “Capilla Sixtina del vanguardismo religioso español”, debido a la inmejorable calidad que presentan sus pinturas al fresco, mosaicos y vidrieras, todo ello obra del artista madrileño Javier Clavo. Su arquitecto principal fue Juan Manuel Cárdenas aunque su compañero de proyecto, Francisco Goicoechea también se ve reflejado en algunos aspectos, como el altar central. Su cimborrio se encuentra completamente pintado al fresco, así como las pechinas y pilares que lo soportan. Otra joya de este templo es el retablo renacentista, procedente del pueblo de Tubilla del Lago, perteneciente a la Diócesis de Burgo de Osma, que fue comprado en el rastro de Madrid y restaurado en los talleres del Museo del Prado.
Otro aspecto muy importante, y en lo que las empresas suelen implicarse bastante, es en la educación de los hijos de los productores. En Arnao están las escuelas del Ave María, una auténtica joya construida en ladrillo en 1912. Pero la belleza de este edificio radica en los hermosos murales que en la parte trasera se exhiben. Son murales prácticos, una forma distinta de enseñar. Cuando el tiempo acompañaba, la clase se daba en el exterior utilizando como base estos murales. Hay de todo: desde un reloj para aprender las horas, hasta un mapa en relieve con los ríos y montañas, pasando por una tabla que recoje la Historia de España. Estas fantásticas obras debería de protejerse y restaurarse cuanto antes, si fuese posible.
En el Llaranes de ENSIDESA (pues tiene orígenes prehistóricos), se crea primero el colegio María Milagrosa, a cargo de las Hermanas de la Caridad, que se ingura en el año 1957. El edificio, que en un primer momento se proyectó como el único colegio de Llaranes, es de un excepcional diseño tanto en arquitectura como en artes decorativas, donde dejaron su sello los artistas Javier Clavo (el mismo que pintó la iglesia), Juan Ignacio Cárdenas (primo carnal del arquitecto) y Luis Echánove (tío del actor Juan Echánove), en un total de dieciséis fantástivos murales. Después, debido al gran crecimiento de la población infantil, la empresa se ve en la obligación de construir unas “escuelas provisionales” conocidas como “tubos” por su forma semiesférica. De provisionales tuvieron poco, pues estuvieron en funcionamiento desde 1957 hasta 1978. Después se inaugura el colegio masculino donde en un principio se planteó instalar el economato. Aquí se deja ver más la huella de Goicoechea, en la extraordinaria escalera helicoidal del interior. Se inaugura este centro, dirigido por los Padres Salesianos, en 1959, es decir, dos años después de la inauguración del femenino.
Para terminar con los edificios singulares no podemos olvidar el economato. Esa instalación que ofrecía los productos a un bajo precio y cuyos clientes solo podían ser los trabajadores de la empresa, que disfrutaban de distintos beneficios.
El eficio para el de Arnao es un precioso inmueble de planta rectangular ubicado en la carretera de Salinas a Piedras Blancas. Su tejado es, como la mayoría de los edificios de esta fábrica, de zinc, con una especie de tendejón hacia la carretera. Actualmente mantiene su uso comercial.
En Llaranes se diseña un edificio con una gran bóveda de vidrio, de las primeras (sino la primera) de las que se construyen en España. Fue inagurado en 1962 y posee dos murales en la sala central, obra del pintor Luis Echánove. Tiene dos plantas y continúa con el uso comercial.
Ahora, estos dos poblados son conscientes (en su mayor parte) de la importancia histórica y en algunos casos concretos también artística que poseen. Por ello, en Arnao se ha decidido rehabilitar parte de las galerías de la mina, el castillete y el casino (pegado a la torre), para instalar allí un museo que nos haga comprender mejor la historia del yacimiento, y, a su vez, introducirnos en las entrañas de la mina. Esta labor se lleva realizando desde el pasado año y ha consistido en la restauración del castillete, galerías, la locomotora “Eleonore” y la adecuación del entorno y del casino. Felicito a los responsables por la obra llevada a cabo y doy la enhorabuena a los vecinos de Arnao, que por fin van a poder conocer su historia.
En Llaranes comenzamos este año a ponerlo en valor. El poblado en sí, único en España y de los pocos que hay en Europa de la calidad de este, es un museo del paternalismo industrial. Por ello, una entidad cultural del barrio se ha puesto en marcha para crear un Centro de Interpretación (en vista de las numerosas visitas turísticas vistas ultimamente) y también realizar visitas guiadas.
Debido al gran interés que tienen estos dos poblados, y de sus numerosas cosas en común: vecinos de Arnao, les invito a conocer Llaranes. Vecinos de Llaranes, les invito a conocer Arnao.
Revista de la A.VV. Santa María del Mar
2012

sábado, 7 de abril de 2012

Iglesia Parroquial de Santa Bárbara de Llaranes










“Capilla sixtina del vanguardismo religioso del norte de España”Alberto del Río Legazpi
Así calificó hace años el historiador avilesino Alberto del Río Legazpi a la iglesia parroquial de Llaranes, y nos lo volvió a recordar en su magnífica conferencia impartida dentro de la programación del cincuentenario del poblado, en 2007.
El templo de Llaranes se proyecta dentro de un poblado obrero dotado de todo tipo de servicios: economato, escuelas, parques, jardines, cine y que hoy en día conforman el nuevo barrio, reconocido como una auténtica joya dentro del patrimonio industrial.
Y su iglesia no podía ser menos. El viejo templo de San Lorenzo (hoy capilla) ubicado en la zona popularmente conocida como Llaranes Viejo, y atendida por el después primer párroco de Santa Bárbara, don José Borbolla, no podía acoger ya a tal cantidad de gente venida de toda España para trabajar en la nueva factoría llamada ENSIDESA.
Entre que se inician las obras y se consagra el templo, pasan quince meses con un gasto de 4.500.000 de pesetas, pese a los diez meses y 2.000.000 de pesetas iniciales citados en los proyectos del año 1954. Durante este tiempo las Misas se realizan al aire libre, en la Plaza Mayor, aunque en el último año, cuando la iglesia ya estaba casi a punto, ya se realizaron algunos actos como las primeras comuniones (según recuerdos de antiguos vecinos). Finalmente, la iglesia se consagra el día 1 de noviembre de 1959 en presencia del Arzobispo de Oviedo Lauzarica.
La historia de la parroquia de Santa Bárbara daría para otros muchos trabajos, algunos ya publicados, por eso vamos a ceñirnos a dos datos que creemos que pueden ser interesante destacar. El primero serían las controversias creadas acerca de la advocación del templo, pues en la parroquia de Llaranes, desde hacía siglos, había sido la de san Lorenzo, como bien defiende el párroco don Ángel Garralda en su libro “Avilés. Su fe y sus obras”: “Hubiese seguido siendo un magnífico patrono, S. Lorenzo el de las parrillas, algo así como profeta y propulsor desde hacía siglos del futuro complejo de Ensidesa…”. El otro dato interesante podría ser citar, al menos, los sacerdotes principales que pasaron por la parroquia, sin entrar en detalles, serían: don José Borbolla, don José Espiña, don José Antonio Álvarez y el actual, don José María Murias.
Centrándonos ya en el aspecto artístico de la iglesia, tenemos que decir que en los primeros planos y proyectos se barajaba la posibilidad de que la torre campanario estuviese remata por un adorno que recordase a los hórreos asturianos. Esto no debió gustar mucho en el arzobispado y se sustituyó por un remate más clásico.
El templo es de planta de cruz latina de notables dimensiones (nave de 46x12 metros), con un crucero cuadrangular rematado con un bonito cimborrio o cúpula octogonal. Un atrio, hoy en día con rejas, recorre el frente y parte de los costados norte y sur. Sobre el hastial, se eleva una torre-campanario de 25 metros de altura. El diseño del edificio es personal de Juan Manuel Cárdenas y, el coautor del proyecto del poblado (Francisco Goicoechea Agustí) solo le dio un toque personal a las pilas de agua bendita y bautismal y a los altares.
En el interior es de destacar el hermoso retablo renacentista procedente de la localidad burgalesa de Tubilla del Lago, de pequeñas dimensiones (adaptado con un marco más grande a las grandes trazas de la parroquial de Llaranes), y que fue comprado por ENSIDESA en el rastro de Madrid y restaurado en los talleres del Museo Nacional del Prado por Cristóbal González Quesada. La obra que consta de cuatro tablas laterales que representan escenas de la vida de Jesucristo, otra superior representando la Crucifixión y una predela inferior de tres tablas con imágenes de santos. La obra es del siglo XVI, de autor anónimo y tiene una imagen de Santa Bárbara, copia de una alemana del s. XIII.
Pero sin duda alguna lo que más llama la atención en la iglesia de Llaranes son sus pinturas, vidrieras y mosaicos, realizado todo ello por el polifacético artista madrileño, Javier Clavo (1919-1994). Los mosaicos recorren, con las escenas del Vía Crucis, la nave principal realizados todos ellos con teselas blancas y negras y con resaltes en color dorado. En cuanto a mosaicos realiza, para los altares de las capillas laterales, un Sagrado Corazón y una Inmaculada. En la nave principal, sobre cada altar, realiza mosaicos de San Juan, San Agustín, la Virgen de Covadonga y la virgen del Carmen.
También realiza vidrieras, pequeñas que recorren toda la iglesia y dos enormes y monumentales obras en cada una de las capillas laterales, una del Calvario y otra sobre la multiplicación de los panes y los peces.
Pero si algo hace única a nuestra iglesia parroquial eso son los frescos que realiza por todo el crucero y por la cúpula. Los pilares que sostienen el cimborrio y que enmarcan la nave y el presbiterio, se encuentran decorados con imágenes de los Evangelistas, Apóstoles y Profetas Mayores. La cubierta de la cúpula es abstracta y Javier Clavo llegó a autorretratarse en uno de los apóstoles que hay sobre el lema “Yo soy la vida”, concretamente el vestido con hábito azul y blanco. Esa parte de la iglesia está decorada al cien por cien, como si el autor tuviera miedo a dejarse algún hueco en blanco y siendo lo que hoy en día más fascina a uno cuando ve esta iglesia por primera vez. Javier Clavo, autor de esta maravillosa e impresionante obra dejó su sello para siempre bajo el profeta Daniel, con su firma “Pintó Clavo en 1957”.
Si Llaranes es único por su calidad arquitectónica también esta iglesia es única en las de su categoría y por ello, amigo lector, te invitamos a que vengas a conocerla y, así, ir recuperando y fomentando, más aún si cabe, los atractivos de la ciudad de Avilés, que son muchos y de una gran calidad.
Revista "EL BOLLO"
2012

domingo, 11 de marzo de 2012

Llaranes ya tiene web


Se me pide desde la A.VV. Santa Bárbara que escriba en este número de la revista Aconceyando, y lo haré sobre un acontecimiento local que tuvo lugar el 18 de noviembre, y que fue la presentación de un ambicioso proyecto que tiene como objetivos la difusión de las numerosísimas actividades que se realizan desde todas las Asociaciones del barrio, que son 24 asociaciones y seguro que se me ha quedado alguna olvidada, y además dar a conocer el barrio como la gran joya que es dentro de todos los poblados industriales, ya que debido a su estructuración, decoraciones y características podemos decir que es único, lo que hace que numerosos expertos vengan a ver el poblado.
Para conocer el origen de este proyecto debemos remontarnos a mediados del 2009, cuando de forma particular lo inicié. Poco a poco se fue mejorando la presentación de la web, añadiendo contenido, etc. Se abrió un blog de noticias una página en Facebook y un canal en YouTube.Se organizaron varios actos relacionados con el Llaranes anterior a ENSIDESA, tres conferencias y dos exposiciones, en las que en total hubo una participación de unas trescientas personas en tan solo quince días de actividades.Ante la puesta a punto de la nueva etapa del Club Popular de Cultura “Llaranes” y tras varias reuniones con la directiva del mismo, se decide que Pueblo de Llaranes, la página web del barrio, pasará a ser una sección de esta entidad, como lo son la Cofradía de la Sardina Arenque de Carnaval, el Foro Ateneísta de Llaranes o el todavía en proyecto, Centro de Interpretación y Documentación del barrio.Y así, con el nuevo equipo directivo de esta página web se presenta de forma pública a los vecinos y a los medios de comunicación el pasado 18 de noviembre en el recién abierto centro socio-cultural, ubicado en la antigua “casa de las monjas”, junto al colegio de infantil del C.P. Llaranes.Además de nuestra web, nuestra publicación estrella es una revista digital “LARIUS”, que recibe ese nombre que lo fue también del posesor romano que dio nombre a Llaranes y que estaba asentado en este territorio (LARIUS-LERANES-LARANES-LLARANES). La revista cuenta con apartados de todo tipo: Historia, actualidad, opinión, deportes, entrevistas, etc.Es una revista totalmente gratuita que se envía por correo electrónico (cada trimestre) a todas las personas que se han querido suscribir. Por ello, si quieres que te enviemos la revista, envíanos un correo electrónico a pueblodellaranes@hotmail.com o ven a vernos a la Plaza Mayor, nº6. Abrimos todos los días de diario de 18:00 a 20:00h.Por otro lado, la dirección de nuestra página web es www.pueblollaranes.wordpress.com y seguimos con nuestra cuenta en Facebook (Pueblo de Llaranes), donde informamos al minuto de todo lo que acontece en el barrio y con el canal de YouTube (pueblodellaranes), con videos interesantes.Sin más, te animamos a participar en este proyecto que, estamos seguros, irá calando en los vecinos y pronto tendremos una gran revista y una gran página web para seguir informando como mejor sabemos.
Revista "Aconceyando Llaranes"
Marzo de 2012

martes, 24 de enero de 2012

El estandarte de San Lorenzo

Hasta ahora poco se ha escrito sobre este estandarte, el bien más importante que tiene la capilla de San Lorenzo, antigua iglesia parroquial, tanto artística como históricamente hablando, después, claro está, de la tan conocida ventana prerrománica.
Datarlo no ha sido tarea fácil, y además probablemente hayamos podido equivocarnos en algo. Según su tipología, podría adscribirse al siglo XVIII. Pero esto solo es una hipótesis. El estandarte, en su dibujo central representa a un San Lorenzo con enormes semejanzas con una escultura de bulto redondo que apareció detrás del altar hacia el año 2005. Esa pieza, que fue desechada en su momento por su pésimo estado de conservación (aunque se debería de haber intentado recuperar lo que había), vestía alba blanca, y una casulla roja, ambas con decoración dorada, al igual que la representación del estandarte. Debido a que le faltaba la cabeza y cualquier atributo que lo relacionara con un santo, no está claro a quien representaba, pero lo más seguro, coincidiendo con las semejanzas con el estandarte, podría ser un San Lorenzo.
El documento gráfico más antiguo del que disponemos en el que aparezca el estandarte es una fotografía de la procesión de San Lorenzo del año 1927, y después tenemos más de procesiones, por ejemplo del año 1962, y otra muy interesante tomada en los prados de Llaranes Viejo, por donde ahora pasa la autopista “Y”, debajo de la panera y casa de los Floro Chimenea.
El estandarte es una pieza rectangular de seda, con tres lóbulos en el extremo inferior, que tiene 130 cm de alto y 84 cm de ancho, albergando un óleo en el espacio central de la obra con la figura de San Lorenzo caminando con la palma y la parrilla (símbolos de su martirio), sobre un campo de hierba y tierra y pudiéndose apreciar al fondo dos edificios, uno a cada lado de la figura principal.
Respecto a los bordados, decir que representan motivos vegetales, como pueden ser flores, espigas y racimos de uvas (símbolos de la Eucaristía). Por atrás, se compone de tela roja con letras bordadas que dice: “San Lorenzo/de/Llaranes/Avilés”. El mástil, de madera, tiene remates metálicos en los extremos.
Hoy, el fantástico estandarte se encuentra en un lamentable estado de conservación, presentando serios desgarros en la seda y deterioro notable en el óleo, además de suciedad superficial. Durante algunos años olvidado y utilizado solo en la procesión de San Lorenzo, se ha vuelto a recuperar la memoria de todas estas joyas que son nuestras, de nuestra historia.
Ahora, una vez que nos hemos dado cuenta, o eso parece, del valor que tiene la historia de Llaranes, deberíamos intentar recuperarla, por eso solicito a aquella persona o entidad a la que le corresponda, que recupere esta pequeña pero gran joya, para que quede como recuerdo de todas las personas que lo portaron todos los 10 de agosto desde, probablemente, el siglo XVIII, y, si esta restauración se llevase a cabo, todos los que todavía podrían llevarlo durante otros 300 años como mínimo.

Comunidad Parroquial de Llaranes (Hoja de la Parroquia)
Febrero de 2012